No hacer caso del aviso de Santi Moix sobre el Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn”,

de Mark Twain, con ilustraciones de Santi Moix  

Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores  

Sala del Centro Cultural Fundación Círculo de Lectores 

Hasta el 3 de mayo  

Como me ocurre de tanto en tanto, llego tarde a recomendar la exposición, porque cierra el 3 de mayo. 

Sabía de su existencia, y había visto alguna de sus imágenes, pero debo reconocer que no me atraía demasiado. El mismo cartel de presentación no me gustaba –ni me gusta- nada. Así las cosas, pasando por ahí, hoy he entrado en la sala del Centro Cultural Fundación Círculo de Lectores, y me he caído de espaldas.

Cada vez que entro en esa sala, después de ver la exposición (alguna muy buena), echo una ojeada a los libros expuestos, y siempre salgo de ahí ansioso:  

-¡Debo volver a casa, a concentrarme en la lectura de tanto libro pendiente!- Me digo entonces, con el lógico complejo de culpa del que incumple siempre la promesa efectuada. 

El caso es que Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores (no sé cómo quedará la cosa tras las últimas transacciones económicas que han habido por ahí) edita libros de esos que da gusto ver, tocar, oler,... y leer. De tan bien hechos que están. Y, entre sus colecciones, destacan las que ocasionan muchas de las exposiciones del Centro, las de libros ilustrados. Por ahí figuran desde el librito de pequeño formato que es el “Cuaderno de África”, de Miquel Barceló, hasta el formato voluminoso de los tomos de “La Divina Comedia”, ilustrada por él mismo, pasando por, y es un buen ejemplo, “El corazón de las Tinieblas” de Conrad, ilustrado por Ángel Mateo Charris.

 

 

 

 

 

Pues bien: en esta colección han sacado Las aventuras de Huckleberry Finn”, de Mark Twain, con ilustraciones de Santi Moix. Son las acuarelas originales de éste último para el libro las que se exponen en la sala, pero lo que realmente me ha impresionado es lo que debe ser una obra de esas efímeras, condenada a desaparecer. Santi Moix se ha subido a una escalera, y ha empezado a dibujar por las grandes paredes blancas de la entrada o por una pared de la mismísima sala con un carboncillo, como si el muro fuera uno de sus cuadernos de viaje, pero a lo bestia, en tamaño gigante. Y ha volcado ahí un Misisipi desbocado y, sobre todo, a los personajes de Twain en su salsa, en dibujos amables y entrañables, pero que no ignoran el fondo salvaje y esclavista del que se nutría la historia.  

Junto a los dibujos, en la entrada de la sala
, Santi Moix ha escrito la misma advertencia que hizo Mark Twain a sus lectores:

“Las personas que intenten encontrar  un motivo en esta narración, serán perseguidas. Aquellas que intenten hallar una moraleja, serán desterradas, y las que traten de encontrar un argumento, serán fusiladas”.

 

  

 

 

Lástima que la exposición está ya a punto de cierre, porque recomendaría vivamente que la gente fuera a aventurarse por ahí. Pese a que verían motivos, moralejas y argumentos, seguramente no les pasaría nada gordo. Quedarían –eso sí- envueltos, como si se tratase de una bruma, de las gratas sensaciones que les dejó la lectura del libro, por más que hubiera sido en su tierna infancia. En mi caso la bruma me ha acompañado hasta casa.  

Santi Moix / Mark Twain.- Las aventuras de Huckleberry Finn.  

Centro Cultural Fundación Círculo de Lectores. Consell de Cent, 323. 08007 Barcelona.  

Hasta el 3 de mayo de 2011.

Información Adicional