Sandra Balsells ordena los “Desaparecidos” de Gervasio Sánchez
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- Categoría: Días de libros, música, cine y vino
- Publicado en Martes, 22 Febrero 2011 11:19
- Escrito por J.M. García Ferrer
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Desapareguts.
Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona.
Hasta el 1 de mayo de 2011.
¿Cómo establecer fotografías -y una muestra a partir de ellas- sobre desaparecidos, si precisamente sus protagonistas son eso: desaparecidos, y no se les puede fotografiar?
La exposición del CCCB responde a esta pregunta estableciendo ocho bloques con fotografías obtenidas por Gervasio Sánchez en ocho diferentes partes del mundo que, a su manera, hablan de ese inasumible off.

Cuenta Sandra Balsells que, en la presentación parisina de una exposición previa de Gervasio Sánchez, este comentó que en ese momento se estaba dedicando a hacer fotografías relacionadas con desaparecidos de todo el mundo. Una señora le preguntó sobre qué punto de fosas de España estaba documentando y, tras responderle que ninguno, se quedó realmente desconcertado y pensando que no tenía ningún sentido. Es por eso que, hecha la reflexión, ahora se esté dedicando de forma prioritaria a este tema, y en la exposición se pueda ver una muy limitada muestra de este su último trabajo. Como curiosidad demoledora, habría que decir que es en España donde más dificultades se están encontrando para abrir las fosas localizadas y acabar de una vez de cerrar el duelo de tanta y tanta gente que lo tiene aún presente, en suspenso. Y que es en Cataluña donde se bate el record de dificultad: si se ha llegado a abrir alguna escasa fosa, debe tenerse presente que está prohibido sacar cualquier tipo de fotografía de la misma. De ahí que la exposición no hable de Cataluña y, en el caso de la del CCCB (porque la exposición tiene otras dos sedes con material diferente: La Casa Encantada de Madrid, y el MUSAC de León), se limite a casos de Aragón.

Éstos son los temas de los ocho bloques de fotografías:
1.- Los aterradores centros de detención, por los que se sabe que pasaron muchos de los, más tarde, desaparecidos sin otro rastro. Ahora vacíos, medio destartalados, causan más desazón aún, si cabe.
2.- Los esfuerzos para perpetuar la memoria (con las fotografías rescatadas de los Khmer rojos, por ejemplo, que retrataban previamente a sus víctimas, como ocurre con esa noqueante fotografía de una madre con su hija en un documento oficial).
3.- Objetos que recuerdan al desaparecido. Dada la pobreza de muchas de las familias de desaparecidos, que no tenían apenas pertenencias, en ocasiones los únicos recuerdos materiales salvados que se pueden fotografiar son de una austeridad terrible.
4.- Búsqueda de las tumbas, explorando las zonas que el recuerdo de los testigos o descendientes de los testigos señalan.
5.- Exhumación de los cuerpos
6.- Bodegas con restos. La muestra presenta también unos pocos documentales realizados, al margen de sus fotografías, por Gervasio Sánchez. Fue precisamente cuando vio que la fotografía de una bodega de Tuzla (Bosnia y Herzegovina) no hacía justicia, que no podía llegar a representar mediante fotos la magnitud de lo visto (3000 restos de cuerpos), cuando Gervasio se pasó a la cámara de video.
7.- Identificación de los restos. El exhaustivo e ingente trabajo –muchas veces sin los medios más elementales- de los forenses.
8.- Inhumación de los restos por parte de las familias, cerrando, por fin, el duelo.
Sobre el tema inicial de cómo señalar el off, una aportación totalmente personal, no transferible: Quizás fue el tercer bloque de fotografías, el que aparentemente debiera ser el menos duro, el que curiosamente me resultó mentalmente más cruento. Al ver esa pluma que evidentemente debía estar asociada a un desaparecido, o la solitaria radio de otra fotografía, la mente me ha llevado a la escena inicial de una película de Ingmar Bergman que se suele despreciar: The touch (1971). En ella, Bibi Anderson llega al hospital a visitar a su madre, y encuentra el colchón de su habitación enrollado. Se acerca a la mesita de noche, donde aún puede ver el reloj y las gafas que pertenecían a la recién fallecida. Se pone, irremisiblemente, a llorar.
Al final de la visita comentada a la exposición, suenan voces contrarias a que se hable en trabajos como éste de cualquier tipo de desaparecidos, de cualquier bando. La expo deja claro que la animalada son las desapariciones, y las víctimas los desaparecidos y la gente a ellos cercana, pertenezcan al grupo que pertenezcan. Para realmente acabar de una vez con esta lacra, la gente debería entender y asumir eso...
Un apunte sobre generosidad: Sandra Balsells también es, como Gervasio Sánchez, periodista gráfica (renombrada especialmente por sus trabajos sobre los Balcanes. Ver su web: http://www.sandrabalsells.com/default.htm). Y aquí abandona su papel, se oculta discretamente como tal, para ofrecer a la gente, como comisaria de las tres exposiciones, una perfecta visión de las fotos de Gervasio. Chapeau!
Gervasio Sánchez lleva, en páginas de El heraldo, un blog que debería interesar al interesado por la exposición del CCCB, La Casa encendida o el MUSAC: http://blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/
Desapareguts. Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona. Hasta el 1 de mayo de 2011.
Desaparecidos. La Casa Encendida de Madrid. Hasta el 20 de marzo de 2011
Desaparecidos. Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, León. Hasta el 5 de junio de 2011








