Por las rutas de Arabia, sin acceder en caravana de camellos

Rutas de Arabia. Tesoros arqueológicos del reino de Arabia Saudí.

Caixaforum Barcelona.

Hasta el 20 de febrero 2011

Me he pasado bastante tiempo buscando imágenes de caravanas de camellos por la web. Google Imágenes no ha ofrecido el resultado esperado. Tan sólo he encontrado, con contraluces aparatosos, unos cuantos camellos en fila, con las sillas montadas, preparados para subir la ladera de la duna con parejas de turistas a lomos.

En un sitio de recursos de la web sobre historia del arte he dado con una ilustración más imaginada que realista, aunque ciertamente curiosa. Pero no he quedado mínimamente satisfecho hasta que por fin he dado con la madre de las webs dedicadas a los camellos, www.Camelphotos.com, y en ella, en su apartado de fotos históricas, he podido respirar tranquilo.

 

 

El primer dibujo es sin duda exagerado, casi una caricatura, pero sirve para trasmitir la idea de cómo debían ser, o por lo menos cómo de masivas y bulliciosas se veían, las caravanas. Las fotografías, ya de una época en que las enormes y poderosas caravanas de la antigüedad habían recibido la puñalada final, porque habían aparecido medios de transporte alternativos, como ese tren que partiendo de Damasco llevaba a La Meca, ofrecen el componente de visión real necesaria. A partir de ellas podemos hacer un ejercicio de buceo en el pasado, e intuir las fortunas que se habían llegado a trasladar y que se necesitaban para montar, proteger y conducir una buena caravana por las tierras de Arabia. Ahora sólo quedan por el camino algún resto de caravan serai, que en ocasiones eran, además de posadas, fortificaciones regidas por el protector de turno, que coincidía o se hacía contratar con el organizador de la caravana, muy ligado siempre al poder político del lugar y momento.

 

 

Teniendo clara la idea esa del poder de todo lo que rodeaba a la caravana, una cosa flojeaba. De acuerdo: trasladar algo de una punta a la otra, y regresar con el mismo (humano) o diferente (mercancías) cargamento. Pero entre dónde y dónde, si la idea que nos han transmitido de Arabia es la de un erial, un inmenso desierto, poblado por gente nómada, con sus casas a cuestas...

 

Esta falsa idea sobre una inexistente civilización es la que viene a deshacer de forma contundente la exposición Rutas de Arabia. Tesoros arqueológicos del reino de Arabia Saudí, que pasó inicialmente por el Museo del Louvre, y ahora se encuentra en el Caixaforum. Esculturas, relieves, objetos artísticos se repiten desde nada menos que el 4.000 antes de Cristo. La belleza sólo decae para los ojos occidentales, no versados en el árabe, con la aparición del Islam, la correspondiente desaparición de formas animales y, notoriamente, de la figura humana, concentrándose todo en adornos en estelas, lápidas y escritos del Corán. Debe ser bello, pero mi ignorancia me oculta esa belleza. En la gran sala correspondiente a esta época histórica, sólo unas pocas fotografías te devuelven la grandeza perdida.

 

 

 

 

 

 

 

Van muy bien exposiciones de este tipo, que te hacen ver que existían culturas riquísimas en zonas que tenemos por estériles, mientras que por aquí, en la Europa Occidental, andábamos saltando por los montes.

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