La Barcelona de Roisin: Edificios, calles, comercios, toldos y gente en postales de Barcelona
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- Categoría: Días de libros, música, cine y vino
- Publicado en Jueves, 23 Diciembre 2010 19:41
- Escrito por J.M. García Ferrer
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No sé si será por sus toldos, por sus poderosos y atractivos locales y letreros comerciales, por la homogeneidad e integración que presentan unos edificios sólidos, enteros, sin los tremendos remontes de épocas posteriores (esto dará para otra entrada...), o por qué otra razón, pero cada vez que veo fotografías que reflejan el centro de Barcelona al principio del siglo XX, saco la impresión de estar ante una ciudad europea potente, señorial por mucho que se cuelen tartanas y otros elementos de otra época.
Y la ciudad actual, en la comparación, pese a la sofisticación y la moda sobrevenida con las olimpiadas y su efecto tardío, diría yo que sale francamente malparada.
Sólo cuando las vistas son de un Ensanche entonces en buena parte aún en proceso de urbanización, me topo de sopetón con esas medianeras que aún hoy hacen del color ladrillo el color predominante de la ciudad, y ejemplo de un crecimiento anárquico, de a ver quién corre y aprovecha más, sin tener en cuenta para nada al vecino.

Tenemos ahora mismo por aquí varios archivos e instituciones que se pelean por atesorar colecciones de fotógrafos que, muchas veces sin comerlo ni beberlo, resulta que se han convertido en testimonios impresionantes de una época. De vez en cuando, presentan una exposición de sus fondos, o dan pie a un libro de fotografía. Pero muchos de los libros de fotografía que han salido últimamente decepcionan y no corresponden a la emoción que se desprende de su título o portada, presentando la consabida retahíla de típicos “monumentos”, sin apenas paisaje humano.

No es el caso de La Barcelona de Roisin (Ajuntament de Barcelona / Viena Ediciones), que presenta la selección que ha hecho Daniel Venteo de las vistas que el fotógrafo Lucien Roisin (Paris, 1876 – Barcelona, 1943) había hecho y vendía en su “Casa de las Postales” del final de las Ramblas. Contiene variadas, bien documentadas y desde hace mucho tiempo ocultas postales de la ciudad, que te llevan a sumergirte en un mundo vivo, ajetreado, curioso, muy atractivo, que en algún momento debió existir.








