Pascal Sant Roc Conductor Honky Tonk Comelade: More satisfaction

Esta vez la cita ha sido en el Festigàbal, en la plaça Rovira de Gracia, el municipio ex independiente de Barcelona, que por estas fechas se lanza a sus fiestas.

Cuando llego (unos veinte minutos antes de la hora del concierto, que es la del vermú), parece que ya está todo preparado, pues van sonando bastante bien unos cuantos instrumentos, con marcha. Pero poco después surge alguna mala conexión que, tras  una pequeña explosión, hace enmudecer al conjunto, mientras un atronador grupo electrógeno se pone en marcha sin complejos.

Una hora después, por fin, todo arranca. Y vaya si arranca. Porque el concierto es básicamente eso: arranques ensordecedores, gloriosos, de potentes tonadas del rock más proselitista, de ese que hace, inevitablemente, seguir el ritmo.

 

En este anunciado “Riffifí” (sic), Pascal Comelade cuenta con el “Orfeó Metropolita Sant Roc Conductor” (que supongo debe obedecer a la festividad del día). En total hay unos quince músicos, de diferentes edades, en la tarima. Siempre uno de ellos, cambiante, inicia la pieza con una tonada conocida de rock, que va extendiendo su llama, prendiendo en un cada vez más atronador acompañamiento, hasta que Pascal, en su órgano, con ayuda de las dos acordeonistas, empieza una diabólica distorsión sonora, que acaban secundando todos los instrumentistas, excepción hecha de los que aún siguen el ritmo de la tonada base. Apenas tiempo y disminución de ruido como para permitir unos aplausos que apenas se oyen, y volvemos a empezar con otra famosa tonada de rock, siempre marchoso. Con lo desaborío que soy en esto de la música, sólo puedo certificar que entre las piezas interpretadas, todas famosas, estaba, desde luego, una versión del “Satisfaction” de los Rolling Stones. Pero también que, en el momento de llegar el potente acompañamiento del ritmo del instrumento iniciador, en  dos o tres piezas se me humedecieron los ojos, de emoción, por el reencuentro con algo hermoso que había tenido muy alejado.

En el lado izquierdo de la tarima, rodeado de otros músicos, Pascal Comelade pasaría desapercibido entre ellos, de no ser el que rompe las piezas con la distorsión para dar paso a otras nuevas. No ha dirigido ni una palabra –ni él ni nadie- al publico y, aunque no se muestra taciturno (durante la espera de condiciones sonoras ha repartido ironías y sonrisas con cantidad de amigos, yendo en busca de alimento al banco donde le esperan pacientemente), podría ser visto como uno más. En el conjunto reunido abundan las guitarras eléctricas, tocadas en su mayor parte por gente ya talludita, reencontrada con su música. Un banjo puede iniciar alguna pieza, pero se pierde su sonido en medio de la vorágine, y prefiere esperar que pase el vendaval. Una chica aparentemente ajena a las dos tipologías dominantes entre los músicos intenta encontrar el sonido de su xilofón, mientras las dos jóvenes acordeonistas parecen estar ahí, en el lado derecho del escenario, para ser cómplices del órgano eléctrico de Pascal. Al fondo una batería da el ritmo. Algún guitarra más joven sólo de muy tanto en tanto suelta alguna nota con otros instrumentos, incluidos los –muy escasos hoy- estrambóticos.

Por la plaza están todos: Enric Cassasses -con larga melena canosa suelta-, Pau Riba –pelao, pelao-, muchas parejas, padres arrastrando a sus hijos quizás con el anzuelo de que a lo mejor aparecían en el escenario los instrumentos de juguetes y globos (aquí sólo uno, en una ocasión), familias del barrio...

 

 

 

 

 

Poco antes de acabar el concierto, la abuela que tengo al lado –moderna, pero sin exageraciones-, le dice por gestos al niño que ha estado siguiendo el ritmo con la pierna que ella ya tiene bastante, y que se va, por miedo a quedarse sorda. Cabizbajo, ante lo irremediable el crío la sigue.

Hay un par de vises, acabando todo con una especie de “Black is black”.

Emprendo rápido, hacia la comida que espera hoy en casa, la bajada por las callejas de Gracia. Tengo los oídos algo tapados, y me retumba un poco la cabeza, de la energía sonora captada, pero ¡cómo he disfrutado con estos chalados...! 

http://www.dailymotion.com/video/x30aun_comelade-interview-his-favorite-roc_news

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