Los “basterds” de Tarantino 1.- Hooper y Wyeth

Es uno de los juegos que permite la última película de Tarantino.

La propietaria del cine medita junto a una ventana. Rápidamente uno asocia la imagen a otra mujer en circunstancias parecidas, esta vez en el interior de un salón de cine... Lo pintó Edward Hooper al inicio de su carrera.

 

Nada más iniciarse el film, después de un apasionante diálogo, una imagen de una chica desvalida en primer plano, la casa de madera en la loma. Salta a la mente la casa y la ladera, con la chica tantas veces pintada por Wyeth...

 

 

Quentin Tarantino: Inglourious Basterds (2009)

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