Trenes
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- Categoría: Diario de Poetas
- Publicado en Sábado, 04 Febrero 2012 20:44
- Escrito por Paloma Babot
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Hay trenes que llegan tarde,
que se paran en la entrada
de la estación destino,
a punto de llegar, a pocos metros,
quien sabe cuantos minutos,
cinco, quince, que más da,
resultan infinitos, resultan suficientes
para precipitar contra los raíles
todos los sueños perdidos, y a la vez
otros trenes pasan cerca, tanto
que nos hacen pensar que avanzamos,
olvidar que llegamos tarde,
el silbato, la cobertura del móvil,
34 grados de julio y no me has llamado.
De repente, abren sus puertas
en un toque y fugata de aire comprimido,
salen a presión las bolsas y mochilas, papel de plata,
turistas de verano, maletines de horas extras,
ausencias que se han roto como copas de cristal,
en volandas, contra el suelo...
Y algo nunca sale, queda abandonado,
queda en el asiento, si es que lo tuviste,
queda dormido profundamente,
en la primera hora del día,
hay algo que siempre se olvida,
junto a la rejilla de aire,
cerca de la manecilla de "y cuarto"
ahogado en el nudo de una corbata,
quien sabe cuanto tiempo,
en esa entrada, a puertas de la estación destino.









