Carlos Álvarez: Cortazar, “el coágulo danzarín”.
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- Categoría: Cronopios y famas
- Publicado en Sábado, 02 Abril 2011 06:28
- Escrito por cronopio
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¿Recuerdan la clásica pregunta, dónde estabas cuando mataron a Kennedy? Y la más localista ¿dónde estabas, el 23-F? Pues Carlos Álvarez podría haber preguntado al selecto auditorio de la Biblioteca Jaume Fuster (Plaza Lesseps): ¿Y ustedes, cuándo leyeron Rayuela? Cuándo leyeron por primera vez “¿Encontraría a la Maga?”. Incomprensiblemente, no lo hizo. Guardaremos, pues, estas preguntas para el apartado insidioso de cuando “bajas las escaleras mortificándote por no haber respondido adecuadamente” a la puya de algún mequetrefe.
A mi no me fallaron las dos preguntas que traía conmigo. Las dos relativas a los títulos de dos de sus cuentos, Continuidad en los parques y Manuscrito hallado en el bolsillo. Del primero ofreció una respuesta satisfactoria. Del segundo, ni idea. Por supuesto el interrogante existe desde el momento en que no consigues relacionar el significado del título con algún aspecto del contenido del relato. Respecto al segundo, mi particular especulación o hipótesis, se basaba en que uno de los libros de Stevenson se titula Manuscrito hallado en una botella, una variante del clásico “Mensaje dentro de una botella”. A partir de aquí, si convenimos en que a Julio le debía cautivar , como a todo habitante del planeta, el autor de “La isla del tesoro”, y, algo quizás todavía más importante, que el relato se sustenta en el azar, muy bien podía haber “jugado” con la concomitancia entre ambos.
Carlos Álvarez tuvo el mismo profesor de literatura que el que suscribe, Luis Izquierdo, el mismo que le dijo en una ocasión que Julio “era un coágulo danzarín”. Derrochó soltura y coloquialismo, rehuyendo la pompa de la conferencia, por comodidad –apunto García Ferrer- o, simplemente por costumbre de tertuliano, convirtiendo la sesión en un diálogo con el compañero de mesa, presentador y preguntador al mismo tiempo y, así, entre ambos y nuestras preguntas, de una u otra forma invocamos, sin pretenderlo, al Club de la Serpiente.
A por Álvarez. Desde ahora hay que seguir a Álvarez. El más experto pero también el más “pillado” por la vorágine cortazariana. Baste decir que en su casa está prohibido mencionar a Julio como en casa del alcohólico lo está pronunciar la palabra alcohol. Se le coló una noche –sólo una vez, jura- en sus sueños y le dijo ¡Vete! Ya no hay duda: es de los nuestros. Hay que seguirle la pista, pues, si queremos estar al tanto de la estela de Julio.
Alvarez estuvo cuatro años (¡De 9 de la mañana a 4 de la tarde!) clasificando los papeles viejos que Aurora Bernárdez, viuda y albacea de Julio, guardaba, como el que no hace la cosa, en cuatro cajones de un mueblecito olvidado. Él, incrédulo, ojeó los papeles y cuál no fue su sorpresa cuando se encontró con montones de manuscritos y mecanoscritos inéditos, que ahora están bien guardados en una caja fuerte. Cuando Aurora Bernárdez percibió que sus ojos empezaban a bailarle dentro de las órbitas, le advirtió preocupada:
- Tenga cuidado. Se va a vampirizar.
Carlos Álvarez Los lectores de Cortázar "somos una secta", dijo editor de libro del argentino El título del libro, señaló el editor de estos textos, se debe precisamente a que "nadie podía esperar que hubiera tanto inédito de Cortázar".
El español Carles Álvarez Barriga, descubridor y editor de los papeles inéditos de Cortázar, que el próximo día 27 llegarán a las librerías con el título de "Papeles inesperados" (Alfaguara), dijo este domingo que "los cortazarianos somos una secta".
"Cortázar es un escritor-contraseña; si estás en un bar con un libro suyo sobre la mesa seguro que, cuando pasa un rato, alguien se te acerca y te comenta algo del libro o de su autor; eso no pasa con otros grandes escritores, por ejemplo con Conrad, con Conrad difícilmente se te acercará alguien para compartir contigo sus impresiones de lectura", explicó Álvarez.
Autor de una tesis doctoral sobre los prólogos de Cortázar, Carlos Álvarez ha distinguido tres tipos de lectores: los que nunca leyeron a Cortázar, los que lo hicieron un poco y los cortazarianos o incondicionales, y aseguró que para los terceros, la lectura de "Papeles inesperados" supondrá un festín, "un regalo sabroso y largo", ya que el volumen tendrá quinientas páginas.
"Y
los que no lo han leído o lo conocen poco tienen una oportunidad de abrirse nuevas vías, porque es un libro polifónico que incluye textos de todas sus épocas y registros", añadió Álvarez sobre este libro, fruto de un hallazgo suyo en casa de Aurora Bernárdez, la primera esposa del escritor argentino.
Carles Álvarez se hallaba investigando para su tesis y entró en contacto con Aurora Bernárdez, que le pidió colaboración en el inventario de los papeles del escritor que aún conservaba en su casa, de modo que revisando esta documentación comenzaron a surgir inéditos de "una vieja cómoda sin revisar".








